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"A través de la escritura me relaciono con todo." Marcela Ramírez





domingo, 12 de julio de 2015

dos ángeles... | julián lezcano

Dos ángeles
como dos niñas
yo no entendí el inicio
pero vi las doncellas fuego.
¿Cómo romper ese silencio de cristales?
¿Cómo cruzar la línea de lo inevitable?
Ya no hay puntos ni comas, ni musas,
ni niveles suprasensibles,
ni luna, ni limbo,
sólo girando como una alucinación en un suspiro sin tiempo.
Ya no sé de ese silencio
hoja y humo soy
como un rayo en la tormenta del exilio,
pájaro diamante que pasa sobre la música de la existencia.
¿Y qué queda después de mis heridas?
Tras ese ventanal gigante cede mi sombra
los pasajes de la intermitencia donde corro desestabilizando el ocaso,
en un suave retornar de mi silencio gris.
¿Cómo cruzar la línea de lo inevitable?
Correr desestabilizando la armonía de los perfumes,
correr dejando las crines en el césped.
Y de este cielo violeta sólo quedan ecos, pequeños reflejos que se van como sombras, como palabras. Jugar en ese instante de premonición, tener paciencia, ante los ojos de los ángeles que observan inminentes. 

Yo no entendí el inicio 
pero vi las doncellas fuego.

Donde corren caballos diamante
extinguiendo la noche imposible,
se abren las aberturas del tiempo rosa.
En este universo celeste, confluimos como hacia el mar. ¿Por qué habríamos de quedarnos aquí?

Yo no entendí el inicio
pero vi las doncellas fuego.

martes, 14 de abril de 2015

el gauchito luis | ana maría ibáñez

En la oscuridad de la noche
percibo tu presencia, Luis.
(Este es el que murió).
Hacemos el amor salvajemente
triángulos equiláteros, isósceles, obtusángulos,
cuadrado, cubo, compás.
Despierto fría como la nieve,
caliente como el sol del Febo asoma.
El humo del cigarrillo de la madrugada
nos excita.
Nuestros cuerpos apareados
culminan la noche
como los leones, soy una leona
herida
por tu culpa 
me dejaste
como un animalito
crazy
partiste al cielo de los atardeceres:
odio el amanecer.
Bajás en bicicleta
hasta mi cama
y las estrellas brillan en la noche negra.
No hay reloj
no hay doncella
hay un hombre y una mujer que se aman
que aprietan sus cuerpos como la última noche de la vida.

viernes, 10 de abril de 2015

azul | julián lezcano

I
En una fuente
un ave abre sus alas,
una niña, sus ojos,
dos almas nuevas despiertan.

La niña acostada en el césped contempla el color de los árboles.
Oye detenidamente.
Trópico de Cáncer
Trópico de Capricornio
Los insectos, el ruido del viento, el murmullo de otros niños.

II
La niña viste de azul
azul su nombre
azul el ala del ave que observa.

Una voz (no muy lejos del amanecer):
"He vencido la Eternidad, el Tiempo, ahora puedo mistificar lo intangible,
el Viento, el Amor."

III
La niña sonríe y una mariposa desciende sobre su mano izquierda
la sostiene sobre uno de sus dedos y la observa fascinada.

IV
Un huracán de rosas lejos del amanecer
se esparce en el futuro.
Rota el eje del mundo
y nuestros destinos cambian.

V
Invisible el vértigo de nuestras almas
cristal
la imaginación se desintegra.
La luna y las estrellas ya no alimentan
la mandrágora de mis pensamientos.

VI
Una mariposa blanca sobre una orquídea azul.

VII
La niña cierra sus ojos al mundo
la magia enciende de luz su espíritu infantil lleno de inocencia.

martes, 7 de abril de 2015

volamos | nora pignataro

Tu espíritu busca el mío y juntos
volamos por el espacio
para detenernos en un beso.
Juntos somos
dos amantesque se necesitan
para ser
una pareja enamorada.
Mi espíritu te circunda
y logra que te vuelvas más ardiente de lo normal.
Te necesito en mi universo,
y necesito de tu mirada para verme
reflejada en tu rostro.
Volemos por los caminos de la vida
amándonos.

Te quiere.

Besos,

Nora


viernes, 14 de marzo de 2014

un poema para mi abuelo | manuela suárez

A mi abuelo le gusta creer
que no crecemos las nietas
y todavía nos dice
"cómo andan las nenas?"
Hoy me desperté y en la escuela de al lado
cantaban el twist del mono liso
yo re contenta
porque es uno de mis temas preferidos.
Me pone feliz la infancia en general,
y mi abuelo también
aunque sea pesimista.
Me muestra fotos blanco y negro
de mucha gente sentada
y dice ves este: fulanito, muerto
ves este: menganito: muerto
ves este: zutanito: muerto.
Se asusta cuando en la foto menciona a todos
y vivos
queda él
y un par de mejores amigos.
Todas las semanas
suma las edades de la gente
que se murió en el pueblo
al total lo divide por la cantidad de muertos.
Se pone contento cuando muere alguien joven
porque baja el promedio
(es que se quiere morir desde que tiene
sesenta y pico).
La gente no se lo banca a veces a mi abuelo
porque habla mucho de la muerte
y asusta a las amigas de mi abuela
que son tan buenas y tan solidarias.
Les habla de enfermedades mortales
recita a bécquer de memoria.
Así de gótico es mi abuelo.